miércoles, 15 de febrero de 2017

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El velo bonito del inicio se me cayó
cuando me viste echada en tu cama llorando
y la tristeza quebrándome los huesos.

Verás,

No quiero ser ideal. Me cansé de eso hace tiempo.

Mi forma de quererme es raspar cada junta de concreto
con esa punta que afiló mi ansiedad
e ir botando cada ladrillo.

Dentro no hay sonrisas ni firmeza,
lo que hay dentro se parece más a un plasma gris con vetas de colores.

Dentro hay un corazón dolido que jamás se detiene.

De pie, frente a los escombros,
tomo tu mano y, espantando el polvo con la otra,
te traigo dentro.

Mi forma de amarte es dejarte entrar.
Si besas las piedras rotas, te sonrío
y te beso de vuelta.