jueves, 3 de junio de 2010

Llaga

El sonido de la lluvia es generalmente acogedor, pero al oírla hoy me siento incómoda. Ágatha dejó muchas muertes y tristeza a su paso. Dada las circunstancias, a más agua sobre la tierra, más gente bajo ella. El olor a tierra mojada visitó mi nariz con la misma sensualidad que siempre, pero sentí casi inmediatamente una profunda tristeza. Lo que usualmente me ha provocado siempre una sensación de paz y comodidad, es hoy realmente repulsivo. Presión sobre la llaga. Asquerosa monotonía natural. Ya no más, por favor. Ya no más.

2 comentarios:

  1. Incómodo, bastante... la lluvia no significa lo mismo para todos, aunque en realidad sea la misma agua de siempre.

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  2. Qué terrible lo que transmite este escrito, Andrea.

    La naturaleza tiene eso, ¿no? Así como da vida, también mata...

    Un beso,

    Pablo

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